También conocido como cabraliego es una de las grandes señas de identidad de Asturias en el mundo. Es un queso serio, de olor fuerte y sabor potente, semiduro, veteado en azul verdoso por el hongo penicillium. Elaborado a partir de leche cruda de vaca, se mezcla con leches de oveja y cabra obteniendo un queso de excelente calidad. Su maduración es de 2 a 5 meses en cuevas naturales de la comarca de Cabrales. Ideal para unirlo a vinos fuertes, espiritosos, sidras y orujos. Excelente para acompañar carnes.